Renacer al olvido

En silencio, bajo el naranjo retorcido de sus lentes, observaba este tiempo tan anhelado. Recordaba la miseria que le inundó por años, esperando ese momento de libertad junto a la zona de embarque.

El movimiento de los transeúntes junto a sus maletas añejas, los gritos de sus nietos, el ruido de los aviones, todo eso era felicidad que agolpaba su pecho.

Tomó el reloj heredado en sus manos, lo apretó con fuerza, y lo dejó junto a un asiento. Lo abandonó, como hace años debió hacerlo, sintiendo la paz de entregar su dolor a este renacer, a este nuevo camino donde encontraría la vida.

Publicado originalmente aquí.

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Invierno

Una tras otra caían, llenando la olla vieja. Ella angustiada, intentaba distraer a los niños del ruido con una canción de cuna.